Nacido en visitas, no en reuniones.
Swirv no salió de una consultora ni de un pitch deck. Salió de años enseñando casas en la Costa del Sol y de la misma frustración repetida: la venta se me iba en admin y en intentar acordarme de todo.
La historia
Soy Eloy. Llevo años en el sector inmobiliario con mi propia agencia en la Costa del Sol. Las propiedades nunca fueron el problema. El problema era todo lo demás: fichas en PDF que nadie abría, feedback perdido en llamadas, un CRM que rellenaba a mano y nunca miraba, y la sensación constante de que se me escapaba algo de cada cliente.
Un día perdí una venta porque no recordé que la compradora había descartado una zona. Ese día dejé de buscar la herramienta que lo arreglara y empecé a construirla. Swirv es el espacio que siempre quise: una IA que recuerda por mí, hace el papeleo y me dice qué sigue, y un portal donde el cliente reacciona a cada casa, todo con mi marca.
Hoy Swirv se usa cada semana en visitas reales, con compradores reales. Cada función nueva se valida ahí antes de quedarse. Si no ayuda a vender una casa, no entra.
No hay inversores detrás ni una hoja de ruta escrita desde un despacho. Hay una agencia que lo usa a diario, compradores internacionales que exigen que todo funcione a la primera, y una regla simple: si algo no se entiende en mitad de una visita, se rediseña.
Tres convicciones simples.
El agente es el centro
No somos un portal ni queremos serlo. Swirv amplifica tu marca y tu relación con el cliente, nunca la sustituye.
El software debe trabajar
Un CRM que rellenas a mano no es una herramienta, es una tarea. Swirv se rellena solo mientras hablas y se adelanta a lo que viene.
El feedback honesto vende
Un Like o un No sincero vale más que veinte "ya lo miro". Diseñamos para que el cliente reaccione de verdad.
Marbella, Costa del Sol
Swirv se construye donde se usa: en uno de los mercados residenciales más internacionales de Europa. Compradores de veinte países, operaciones en dos idiomas y un nivel de exigencia que nos obliga a que todo funcione, y se vea, impecable.
Deja el PDF atrás.
Una demo de 20 minutos, conmigo, con datos reales de mi propia agencia. Sin slides y sin equipo comercial persiguiéndote después. Si encaja, en 24 horas estás dentro; si no, te llevas las ideas gratis.